O Opinión

Un gigante de un metro sesenta y ocho

Jorge Rowinsky

“Torreira, Torreira, he comes from Uruguay; he is only 5 foot 5 inches”.

Viene de una familia de futbolistas, su abuelo fue un gran jugador, su padre también. Todos se destacaron en una pequeña ciudad del litoral uruguayo frontera con Argentina, separados por el río Uruguay. Nació sabiendo que hacer con un balón, cómo pegarle, cómo driblear, cómo hacer goles, pero con una característica que para algunos era un defecto, su baja estatura. Lo bautizaron Lucas Torreira. El ser petiso (así le dicen en su tierra a las personas de baja estatura) no fue ningún impedimento para que su talento se impusiera. Sin embargo nada le fue fácil en los comienzos, de todas formas su excelente desempeño siperaba el escollo que para algunos prejuiciosos significaba su estatura.

Muy jovencito dejó Fray Bentos y se fue a conquistar Montevideo, la ciudad donde están los grandes clubes de Uruguay. Montevideo Wanderers fue su destino y allí quedó al ser aceptado para pelear un puesto en las formativas. Era imposible no ver su clase y fue llamado a la selección nacional sub 17 pero no quedó.

Un pescador de talentos les ofreció a tres jugadores de Wanderers ir a probar suerte a Italia, que sea lo que sea se sumó y para Europa se fue. Fines del 2013 dejó una buena impresión en el Pescara de la segunda división, era un delantero especial, le gustaba pelear en toda la cancha y poseía un gran remate, logró quedarse en las inferiores, ayudó el poseer pasaporte comunitario, era descendiente de gallegos. En el 2014 alternó pero la mayoría de sus presentaciones fueron en la sub 20, alguna vez suplente del plantel de primera. En la segunda mitad de la temporada 2015/16 logró ser titular con un excelente rendimiento, de todas formas era un jugador del segundo o tercer nivel del fútbol italiano. La Sampdoria decide contratarlo mientras alternaba en el Pescara, eso fue a mediados del 2016. En la temporada siguiente fue considerado el mejor recuperador de pelotas de la Serie A, ya no era un medio volante ofensivo, era un centrocampista de proyección. Su destaque hizo que el Maestro Tabarez lo convocara a la selección que iba a competir por el Mundial de Rusia. En ese ínterin se supo que un grande del fútbol inglés lo quería, ni más ni menos que el Arsenal. Como estaba concentrado en el Mundial prefirió no hablar de eso, aunque se había dado el consentimiento, recién al final de Rusia se confirmó su pase.

Cuando la afición gunners, como se les llama a los fanáticos de Arsenal, supo que un desconocido jugador uruguayo iba a formar parte del plantel de Emery, no fue fácil aceptarlo. ¿Solo mide 1 m 68? Pero la personalidad de Lucas en pocos días, dos fechas en el banco y luego cinco como titular disolvieron todas las dudas. Este little man era un gigante.

Hoy la hinchada grita su nombre con el canto que encabeza esta nota, la clase de Lucas Torreira se impuso sobre el prejuicio que algunos tienen con los jugadores de baja estatura.

GolTV LatinoAmérica

Programación
[email protected]

Ventas Afiliadas
[email protected]