¿Puede reponerse el París SG del histórico naufragio ante el Barcelona?

¿Se cuestionará el trabajo del técnico Unai Emery? ¿Se vendrán abajo los jugadores? Sea como sea, el París Saint-Germain (PSG) entró en la historia de la peor manera posible, convertido en el primer equipo eliminado en la 'Champions' tras ganar 4-0 en la ida, cayendo 6-1 en la vuelta de octavos ante el Barcelona.

A juzgar por la mirada triste de Javier Pastore, el aire abatido de Thomas Meunier y el aspecto lívido del presidente, Naser al Jelaifi, la noche del miércoles será tristemente recordada por el PSG.

Las próximas semanas se anuncian difíciles a todos los niveles en el club parisino, mal recibido en la madrugada de este jueves por una treintena de aficionados a su llegada a la capital francesa.

Thiago Motta incluso impactó con su coche a un aficionado que golpeaba su vehículo y fue llevado al hospital levemente herido.

La pesadilla es total: seis goles encajados, tres de ellos en los últimos siete minutos de partido, con lo que el Barça evidenció todo lo que le falta al PSG para ser el gran club en el que sueña convertirse.

¿Cómo aspirar a una victoria en la Liga de Campeones con tal debilidad defensiva, con tal falta de control y confianza en uno mismo?

- "Realmente increíble" -

"Te puedes clasificar perdiendo 5-1 y el gol que no tienes que encajar... ¡te lo meten!¡Es realmente increíble!", dijo Thomas Meunier tras la derrota.

"Teníamos que haber abordado el partido de una manera mucho más tranquila y profesional, y es ahí donde se ve que todavía nos falta algo en París para formar parte del grupo del Bayern o del Barça", añadió.

Y es que, desde la compra del club por el fondo soberano de Catar en 2011, el credo sigue siendo el mismo: el PSG es un gran club, con fondos casi ilimitados, que ficha primeras espadas para intentar tratar de tú a tú a grandes como el Real Madrid, el Bayern de Múnich o el Barcelona.

No obstante, el PSG todavía no ha pasado de los cuartos de final de la Liga de Campeones desde 2011. Nunca ha logrado eliminar a un equipo de primer nivel y nunca podrá soñar con tal victoria siendo tan mediocre frente a la adversidad como lo fue el miércoles.

Aunque después de la ida las apuestas hechas por la dirección del club en verano -sustituir a Laurent Blanc por Unai Emery o confiar en Edinson Cavani para suplir la salida de Zlatan Ibrahimovic- parecían funcionar, ahora todo vuelve a ponerse en cuestión.

Preguntado por el futuro de Emery, el presidente, Al Jelaifi se limitó a decir que "no es el momento de hablar de eso". "Vamos a calmarnos. Tras el partido todo el mundo estaba enfadado. No es un tema para ahora, no es la emoción lo que va a decidir eso", estimó.

- ¿Dónde están los jefes? -

El técnico tiene su parte de culpa en el fiasco del miércoles, habiendo dejado a su equipo jugar demasiado cerca de su marco cuando el Barça tiene más problemas cuando se le presiona arriba.

No obstante, la actitud de las principales figuras del PSG tampoco fue de lo mejor. Marco Verratti, Marquinhos, Blaise Matuidi o Thiago Silva, que no fue el líder que se esperaba: todos fallaron en mayor o menor grado.

El PSG tiene ahora que rehacerse para seguir siendo, al menos, soberano en territorio nacional. El vigente campeón liguero francés se desplaza el domingo a Lorient, farolillo rojo del campeonato, con la obligación de ganar, ya que está tres puntos por detrás del líder de esta liga, el Mónaco, a diez jornadas para el final.

Después jugará la final de la Copa de la Liga contra el Mónaco el 1 de abril y unos cuartos de final de la Copa de Francia contra Avranches cuatro días más tarde. Aún así, todos los posibles éxitos logrados en la competición nacional no borrarán la debacle del miércoles.

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